Cuando la rabia se instala: el corazón también siente el peso de las emociones

La ciencia ha encontrado que los episodios de ira pueden producir cambios cardiovasculares, mientras que Hawkins propone aprender a liberar
conciencia-enfermedades-cardiacas-exploracion-visual-salud-cardiovascular_90099-11111

La ciencia ha encontrado que los episodios de ira pueden producir cambios cardiovasculares, mientras que Hawkins propone aprender a liberar la carga emocional.

Un momento de enojo puede parecer únicamente una reacción psicológica, pero el cuerpo también responde. Durante una situación de ira aumentan las respuestas propias del estado de “lucha o huida”, lo que puede acelerar el corazón, elevar la presión arterial y contraer los vasos sanguíneos. Investigaciones difundidas por la American Heart Association han encontrado que incluso episodios breves de ira pueden afectar temporalmente la capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse.

David R. Hawkins plantea en su enfoque de Letting Go que las emociones como la ira no deberían ser simplemente reprimidas. Para este autor, reconocer lo que ocurre internamente y dejar de alimentar la emoción mediante pensamientos, juicios y resistencia permite avanzar hacia un estado de mayor tranquilidad. Se trata de observar la experiencia emocional y trabajar conscientemente en su liberación.

Desde la medicina, la recomendación no consiste en “eliminar” las emociones negativas, sino en desarrollar estrategias saludables para manejarlas. Alejarse momentáneamente de una discusión, respirar profundamente, caminar, practicar actividad física, meditar o conversar con una persona de confianza son algunas alternativas que pueden ayudar a regular el estrés. Johns Hopkins también recomienda hacer una pausa antes de responder y recurrir a técnicas de relajación para controlar la ira.

No hay comentarios