Equipos de trabajo mantienen el despliegue para atender las afectaciones estructurales y mejorar las condiciones de las familias de la parroquia falconiana.
Boca de Aroa se mantiene como uno de los puntos priorizados por el Plan Venezuela Renace, donde las autoridades regionales evalúan y supervisan las restauraciones emprendidas para atender los daños ocasionados por los sismos de junio.
De acuerdo con las evaluaciones realizadas, 698 viviendas fueron inspeccionadas en la parroquia: 305 fueron clasificadas como habitables, 265 quedaron en observación y 128 fueron consideradas inhabitables. En los inmuebles con daños menores se activaron cuadrillas para ejecutar trabajos de adecuación.
El despliegue busca convertir la evaluación de daños en soluciones concretas, mediante la articulación entre organismos nacionales, regionales y las comunidades, para recuperar espacios y acompañar a las familias durante el proceso de reconstrucción.
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