El eclipse solar total convirtió este miércoles a numerosas localidades de España y Portugal en puntos de encuentro para millones de personas interesadas en contemplar el fenómeno astronómico.
Los espectadores ocuparon plazas, calles y espacios abiertos con sillas y paraguas mientras aguardaban el momento esperado. Cuando la luz comenzó a desaparecer y el cielo adquirió una tonalidad oscura, el público celebró con aplausos y muestras de asombro.
La totalidad del eclipse tuvo una duración inferior a dos minutos y medio en su recorrido, con su mayor extensión frente a la costa occidental de Islandia. Al alcanzar Portugal y posteriormente España, poco antes de la puesta del Sol, el perÃodo de totalidad se redujo hasta aproximadamente un minuto, antes de que el fenómeno terminara sobre el Mediterráneo.
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